Con una concurrencia que superó todas las expectativas, la localidad del departamento Tala vivió su noche máxima de carnaval. El evento se destacó por su accesibilidad y por una particularidad que lo hace único en la provincia: su pista son 200 metros de ruta.
La noche del sábado 7 de marzo quedó guardada en la memoria de Gobernador Sola, como una de las ediciones más brillantes de su historia. Bajo la gestión de Bruno Ascaino, los «Carnavales Solenses 2026» se consolidaron como un fenómeno popular que logró atraer a una multitud proveniente de toda la región, atraída por la calidad del espectáculo y la política de entrada voluntaria.
El epicentro de la fiesta fue, una vez más, el escenario que define la identidad de este encuentro: un tramo estratégico de la Ruta Provincial 30. Convertida en un corsódromo de 200 metros, la ruta permitió un despliegue impecable de las comparsas, cuyas carrozas y pasistas lucieron su arte sobre un asfalto que garantiza una acústica y un rebote lumínico profesional.
«Nuestro corsódromo es una ruta», ha señalado con orgullo Ascaino, destacando que esta infraestructura vial no solo une pueblos, sino que esa noche se transforma en el corazón de la cultura entrerriana. La firmeza del terreno permitió que las agrupaciones locales e invitadas pudieran desplegar coreografías complejas con total seguridad, elevando el nivel artístico de la presentación.
Instituciones y comunidad El éxito del evento también se reflejó en la organización. El Club Solense y diversas fuerzas vivas del pueblo estuvieron a cargo de la cantina central, donde el trabajo mancomunado permitió brindar un servicio de excelencia a los miles de visitantes que colmaron las gradas y los sectores de sillones.
Con este balance positivo, Gobernador Sola reafirma que no necesita de grandes estadios cerrados para generar un impacto turístico real; le basta con su gente, su pasión y ese «corsódromo de ruta» que ya es marca registrada en el centro de Entre Ríos.

