La localidad entrerriana de Alcaraz se vistió de fiesta para recibir la quinta edición del Festival de la Torta Asada, un evento que consolida la identidad regional y que, en esta ocasión, se llevó a cabo con un fin solidario en apoyo al cuerpo de Bomberos Voluntarios local.
El predio del ferrocarril, recientemente puesto en valor, fue el escenario donde familias y equipos de distintas procedencias se reunieron desde tempranas horas para encender los fogones. La competencia contó con la participación de diversos grupos, como el «Equipo 12», quienes destacaron que más allá del resultado, el objetivo principal es compartir la tradición y colaborar con las instituciones del pueblo.
Tradición y técnica en el fogón Los cocineros compartieron algunos de los secretos de este manjar típico: una masa que generalmente prescinde de levadura y que requiere una cocción paciente sobre la parrilla a baja altura, controlando cuidadosamente el calor de las brasas. Según los participantes, la torta asada se disfruta idealmente acompañada de mate, ya sea amargo o dulce, y algunos incluso optan por maridarla con miel o dulce de leche.
Un evento con impacto comunitario El festival no solo celebró la gastronomía, sino que también funcionó como una plataforma de recaudación para los Bomberos Voluntarios de Alcaraz. Santiago Ruiz, representante de la cooperadora, destacó el crecimiento de la institución, que actualmente cuenta con 16 efectivos, y anunció proyectos a corto plazo que incluyen la mejora del galpón y la adquisición de nuevas unidades, como una autobomba.
La jornada estuvo acompañada por una variada grilla de artistas musicales y bailes típicos que extendieron la celebración hasta altas horas de la madrugada, confirmando que el festival es ya una cita obligada en el calendario de fiestas populares de Entre Ríos.

