Pese a las bajas temperaturas, el orgullo por las tradiciones criollas se sintió con fuerza en la localidad. Con una mañana notablemente fría pero colmada de entusiasmo, se reactivó el 3° Festival de Jineteada, un evento que ya se consolida en la agenda cultural de la región y que tuvo como escenario el predio de la antigua fábrica de alpargatas.
La jornada comenzó a tomar calor a partir de las 11:00 horas, momento en que se dio inicio al esperado concurso de tropillas y las pruebas de riendas. La competencia elevó la vara de la exigencia este año, poniendo en juego un imponente pozo de más de 7 millones de pesos en premios, lo que convocó a destacados jinetes. El punto más alto de las destrezas llegó con el broche de oro en la categoría Bastos, un espectáculo que contó con caballos elegidos especialmente para la ocasión, garantizando un despliegue de destreza campera.
El ritmo y el baile coronaron la jornada
Con el correr de las horas, tras finalizar las actividades en el campo de jineteada, el protagonismo se trasladó al escenario. La música y el baile se adueñaron de la tarde para acompañar el encuentro de los asistentes.
El marco musical estuvo a cargo de las presentaciones de:
- Los Hermanos Gotte
- Los Hermanos Benedetich
- Bernardo y su Banda, quienes fueron los responsables del cierre definitivo.
Un balance positivo para la comunidad
De esta manera, concluyó un fin de semana de fiesta pensado para toda la familia. La organización del evento estuvo a cargo del Presidente Municipal de Pueblo Brugo, Martín Ruiz, junto a su equipo de trabajo, quienes coordinaron los detalles para garantizar el desarrollo de esta celebración popular en la provincia.


