La localidad de Alcaraz, en la provincia de Entre Ríos, vivió una jornada de tradición y solidaridad con la realización de la quinta edición del Festival de la Torta Asada. El evento, que ya se posiciona como un referente en el calendario de fiestas populares de la región, logró una convocatoria récord y un fuerte impacto comunitario, donde Ciudades en Red TV estuvo presente.
Tradición que cruza fronteras.
En esta oportunidad, el certamen contó con la participación de 23 concursantes que llegaron desde distintos puntos de la región y el país, destacándose incluso la presencia de participantes de la provincia de Santiago del Estero.
Según informaron los organizadores, la producción fue masiva, superando las 1.000 unidades de tortas asadas para abastecer a la gran cantidad de público que se dio cita desde tempranas horas.
Un fin solidario y comunitario
Más allá de la competencia gastronómica, el festival tiene un marcado carácter benéfico. Todo lo recaudado representa un aporte económico fundamental para el cuerpo de Bomberos Voluntarios local. Durante el evento, se destacó la importancia de esta institución, que recientemente ha recibido reconocimientos a nivel nacional, y se subrayó cómo la colaboración ciudadana permite sostener su operatividad en la zona.
Identidad y raíces
El festival también fue un espacio para el reencuentro con la identidad entrerriana. Vecinos de la localidad compartieron sus historias, señalando que la elaboración de la torta asada es un legado familiar transmitido de generación en generación y una forma de honrar las raíces.
Entre los testimonios más emotivos, se mencionó el valor simbólico de esta comida regional, que ha acompañado a los habitantes incluso en contextos históricos difíciles, como a los excombatientes en el sur del país.
Apoyo institucional
El encuentro contó con el respaldo de autoridades municipales y provinciales, quienes resaltaron la importancia de estas festividades para fomentar el turismo regional y fortalecer los lazos entre las diferentes colonias y municipios vecinos. El clima favorable coronó una jornada que combinó música en vivo, baile y el aroma inconfundible de las brasas, reafirmando a Alcaraz como la sede indiscutida de este homenaje a la cultura criolla.
